Llevaba días dándole vueltas a lo de escribir una entrada en el Blog y, por lo que parece, no me decidía. Día tras día la pesada losa que supone ser un escritor de éxito sin que nadie lo sepa me susurraba al oído la necesidad de plasmar de nuevo cuatro pensamientos inconexos en el ciberespacio. Y no tenía tema… Fue en aquellos momentos que entendí con una claridad meridiana el porqué de la pésima calidad de los periódicos deportivos; escriben sin tener tema únicamente por el mero hecho de llenar páginas. ¿Cómo sino se entiende que todo los jugadores del mundo, en bloque, estén a punto de fichar por el Barça?
Por fin, después de darle muchas vueltas me lancé a la carga con la misma estrategia que los grandes, que aquellas magnas figuras que pueblan el firmamento y que se ganan el respeto con cada palabra que nos regalan… daría una exclusiva. Si estimados lectores, no hay nada que llene más al creador que dar una noticia que nadie más conoce (por previsible y carente de todo valor intelectual que esta sea).
Después de años reflexionando y tras haber tenido dos hijos me he lanzado finalmente, en cuerpo y alma o al menos a pecho descubierto, a la escritura de un libro. En algún momento he estado tentado de llamarle novela pero a estas alturas todavía no se a que género literario acogerme. Me gustaba aquello de hacer ensayo porque me recordaba a cuando hice teatro hasta que leí su significado e implicaciones reales en la Wikipedia. Opté unos minutos por lanzarme a la autobiografía pero recordé amargamente que no tengo recuerdos hasta bien entrada la adolescencia y que éstos, por razones evidentes, no podían protagonizar la primera parte del libro sin que acabaran tachando la obra de romántica ¿o quería decir erótico-festiva?
Es por ello que les pido paciencia. La obra llegará y quizás sea en forma de entradas en el Blog. Esa puede ser la manera perfecta de que me obligue a escribir un capítulo por mes. Solo les pido que no me lo tengan en cuenta y que tomen en consideración mi osadía al haber hecho tamaña revelación en forma de exclusiva. Tiembla Paquirrín. Tus años de gloria han pasado y un nuevo competidor acecha agazapado en la sombra escribiendo un best-seller (¿lo sabrá pronunciar?)
Ya sé que muchos de ustedes no podrán dormir tras la lectura de esta entrada. Solo les pido que lo intenten bajo la promesa de que me estrujaré los sesos y a las musas para que la “obra” vea la luz lo antes posible.
Que Dios reparta suerte… e ingenio.
