1 de abril de 2012

No lo entiendo pero nos están vigilando

Alarmante créanme, sinceramente alarmante. Con este simple mensaje quiero compartir con ustedes mi estupor y más profunda desazón ante el desamparo en que me encuentro con el avance imparable de las tecnologías, aquellas que algún día fueron nuevas y que ahora mismo podríamos rebautizar como fresquísimas oiga.

Persona inquieta y curiosa que soy, siempre intento estar al tanto de lo que pasa en el mundo de la tecnología. Lamentablemente, la rápida velocidad a la que se la libra la batalla por la innovación en este campo hace que cada vez me encuentre más cerca de la imagen del abuelete en el pazo asturiano al que le preguntan por la muerte de Franco. No tengo remedio. Me estoy desincronizando a marchas forzadas pese a mi denodada resistencia y mi grito de “no pasarán”.

Lo peor de todo no es ese incipiente olor a naftalina cibernética. Es el simple hecho de que hay momentos en que mi intelecto no alcanza a comprender algunas cosas que aparecen en la pantalla de alguno de mis múltiples dispositivos. Y es en esos momentos en que vacilo en pensar si soy yo o es el entorno el que está degradándose.

Tengo el honor de ser uno de esos viejos carrozas que comenzaron a navegar por el internet (nunca olviden el articulo precedente por favor, le da mayor empaque a la red) con Netscape, accediendo con expectación a cada una de las nuevas páginas que se abrían. Desde entonces he percibido una cierta evolución. Llámenme perspicaz pero ésta, a mi modesto entender, ha sido bastante caótica y basada en una simple metodología de prueba/error.  

¿Qué ha podido pasar entonces desde los cinco minutos en que tardaba en cargarse una página cualquiera en Netscape hasta la instantaneidad del momento en que Friend Connect de Google te pide poder usar tu cuenta de twitter? Ni idea oiga, la más absoluta inopia por mi parte. Lo único que se es recientemente una conocida aplicación de mensajería instantánea móvil gratuita envío un SMS (de pago) a una persona de mis contactos ofreciéndole usar la aplicación. ¿No es eso publicidad al más estilo puro SPAM? Son ese tipo de cosas las que no entiendo. O más bien no sé cómo hemos podido llegar a esto lo que no entiendo.


Ahora caigo… no es que no entienda el avance de la tecnología. Es que no comprendo las decisiones de las corporaciones y hombres de negocios que las lideran. Debe ser eso. Mi intelecto respira tranquilo entonces pero mi tubo digestivo está al borde del colapso. El temor al poder de estas grandes corporaciones han conseguido con el abuso de Internet y de la información que cada día por ella se transmite hace que la descomposición esté más cerca. Que listos aquellos que ven el futuro en la nube (el Cloud para los más cool) como solución a todos los problemas de la empresa… Muy buena jugada la de Google, Microsoft, Oracle... Hermanitas de la caridad tecnológica.

Por lo pronto y debido a mi dependencia de cacharros y conexiones al ciberespacio profundo, me veré obligado a jugar en esta liga de villanos, permitiendo sin que yo me entere de que usen mi cuenta de noseque para conectar con nosequien, no teniendo alternativa a que se lea el contenido de lo que escribo en mis correos o mensajes cortos y pagando la vaselina como peaje para ser un hombre conectado. Y todo ello sin que llegue nunca a entender, no la evolución ni la innovación de una ciencia sino del negocio que se genera a su alrededor y que marca completamente el futuro. Si no es rentable nunca aparecerá una innovación. Si puedo hacer que se equilibre la brecha digital en el mundo y con ello generar millones de nuevos consumidores, adelante… pero no mencionen la segunda parte de la frase por favor, que se me echan encima los escrupulosos. El otro día me hablaron del hardware libre y las placas base Arduino. Les aconsejo que lean un poco sobre ello para que cojan perspectiva y se les abra la mente al respecto al más puro estilo de película de conspiración americana.

Dios mío. He comenzado hablando de mi más absoluta ignorancia y acabo haciendo referencia al casi seguro descubrimiento de una ciberconspiración mundial… Tengo que escribir menos.

Sean buenos y conéctense con precaución. Respeten los límites y lean los acuerdos de licencia.

1 comentario:

  1. Ahora las mercancías somos los usuarios y los clientes otras corporaciones.

    Bienvenido al Cyberpunk. Creíamos que no iba a llegar, pero resulta que aquí está.

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