El otro día cayó en mis manos algo revelador gracias a mi cada día más preocupante dependencia de ese batiburrillo semicaotico que es Twitter. Lo bueno de esa red social es que es mi batiburrillo y que puedo modular el caos a mi conveniencia. Si sigues a la NASA y a Buenafuente, estás en tu derecho. Nadie te lo prohíbe. Tu inteligencia es el límite. Twitter es simple e intelectualmente flipante
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Por lo que parece, el eminente cachondo mental, John Cleese, al que muchos de vosotros asociareis rápidamente a Monty Phyton (Dios, que buenos eran… me gustan los chinos), es un apasionado del estudio de la creatividad. El año 1991 dio una Conferencia (a saber dónde, no he podido encontrar el dato…) sobre los factores que hacen la vida más creativa. La frase que mejor define la charla es “La creatividad no es un talento. Es una manera de actuar…”
Buceando un poco por Internet me he dado cuenta de que es un video bastante comentado. Con todo lo poco original que pueda parecer, os dejo el enlace para que lo disfrutéis. Solo son 35 minutos. Subtitulados al castellano para los más perezosos. Y amenos.
El simple y demoledor argumento de los estados “abierto” o “cerrado” es eso, pura lógica. Los ingredientes o factores para que se llegue a ser creativo son fáciles de entender e incluso de poner en práctica. El valor que se le da al sentido del humor, a la innecesaria pomposidad de las grandes cumbres o a la necesidad de jugar y arriesgarse es altamente motivador. En fin, es uno de aquellos vídeos que deben estar en las cabeceras de miles de coachers y blogeros de escuelas de negocios. El uso que hagan de él seguramente debería llevar a más de uno entre rejas, éticamente hablando. Algunos son lo más parecido a los astrólogos nocturnos de Antena 3.
¿Cuántos actores hacen falta para cambiar una bombilla? Solamente uno, no les gusta que les roben la escena.
El mensaje de Cleese es claro y conciso. Viendo este nada complejo ni aburrido vídeo llegas a la conclusión de que la creatividad es percibida como algo bueno, es una cualidad valorada en círculos empresariales, es innovación y por lo tanto dinero a largo o medio plazo… Me escandaliza entonces que haya tanto gilipuertas que no sepa valorarla. Me ruboriza que no se promueva a gran escala y especialmente desde los gobiernos como el principal activo del estado, como algo que nos diferencie como país. Me remueve el estómago comprobar día tras día que es algo por lo que aquí la mayoría de empresas no paga el precio que vale y que cuando la tienen no saben utilizarla porque es más productivo el modo “cerrado”.
¿Cuántos escritores de misterio hacen falta para cambiar una bombilla? Dos: uno para enroscarla casi toda y el otro para darle un giro sorprendente al final.
Pandillas de cretinos e inútiles intelectuales nos acechan, afirmo aquí ya sin miedo a equivocarme. Alimañas morales enfundadas en trajes oscuros dirigiendo los designios del gran pueblo al que periódicamente se afanan en engañar. Hordas de peseteros y estrechos de miras con un único objetivo, comprarse el Mercedes plateado. Esta gente ¿Valora de verás la creatividad? ¿Sabe cómo usar el vocablo sin atragantarse? ¿Tiene sentido del humor? ¿Tiene la paciencia suficiente como para generar algo original y mejor que los demás? ¿Saben al menos copiar con gracia? ¿Y mentir con encanto?
¿Cuantos empleados de Microsoft hacen falta para cambiar una bombilla? ¿Se ha fundido? Debes de estar usando un portabombillas no estándar.
Apreciarán en esta entrada los más avezados y experimentados lectores un leve casi imperceptible giro hacía una narrativa más directa. Y es que tras unos años de dura crisis económica y política del miedo uno va perdiendo su cintura literaria para instalarse en el “que les den por culo a todos pandilla de mangantes y chorizos”. El nivel de indignación va sin remedio en aumento y esto lamentablemente se traslada a la entrada en forma de mensajes subliminales y supraliminales.
¿Cuántos abogados hacen falta para poner una bombilla? ¿Cuántos puedes pagar?
Finalizo ya con el convencimiento de nuevo de haber contribuido a la paz mundial y de haber podido sacudirles la inopia de su cerebro. Que con tanda sandez mediática lo tenían ya un poco colapsado…
Sean buenos y avísenme cuando vayan a asaltar el Congreso.
Un saludo
Gran vídeo, sí señor...
ResponderEliminarHay otro fenómeno perverso: con tanto untamiento y tanta irregularidad hay una sensación de frustración que elimina la inspiración necesaria para ser creativo.
Total, si con el contacto adecuado ya ganas una buena cantidad, ¿para qué innovar?
Tu lo has dicho Pablo ¿para que innovar?
EliminarMariano, no dejes que el pueblo aprenda por Dios... (De Cospedal dixit, seguro)