13 de abril de 2011

Vampiro del dato contrastado

Hay días en que te comerías el mundo. Hay muchos otros en que parece que el mundo te va a comer a ti…

El mundo tan tecnificado y globalizado en el que vivimos se presta a experimentar en algún grado la ansiedad derivada de la sobreproducción de información. Cuando esta fluye de manera natural y aparece ante ti casi sin quererlo, todo es fantástico. Cuando te presionas por conocerlo todo, por asimilarlo todo, por usarla toda, normalmente caes en un estado de shock. Tú única arma ante tal situación es tu capacidad de automotivación.

El maravilloso mundo de la motivación podríamos llamarlo. Es increíble como el simple hecho de iniciar un nuevo proyecto te vuelve hiperactivo a todos los niveles. Me da la sensación que la ansiedad de conocimiento que se experimenta en todo momento debe ser equiparable a la necesidad vampírica de chupar sangre. Seguro que si preguntasen a Ramón y Cajal, con la güija por ejemplo, aseguraría sin dudarlo que es una fase de creación y crecimiento de neuronas sin parangón en el reino animal.

Creo fervientemente en la felicidad derivada de todo proceso creativo. Y creo que esa creatividad es una de las mejores demostraciones de que estas vivo y piensas, luego existes. La conexión de ideas a partir de información recopilada por cualquier medio y desde cualquier fuente es poder.

Desde que comencé a ganarme el pan con el sudor de mi frente y en verano con la contribución activa de mis axilas, tome consciencia de lo poderosa que es la información cuando esta es abundante y precisa, es tratada mediante un proceso nada complejo de armonización y asimilación y es utilizada en el momento y contexto preciso.

En estos momentos, me encuentro desnudo y falto de mi bien más preciado, la información en estado puro. Estoy ávido de conocimiento cual vampiro del dato contrastado lo que me lleva a experimentar días de frenesí y días de abatimiento. Lo único que sé es que quiero volver a sorberla a borbotones para sentir su mágico efecto y es por ello que me aplico en su búsqueda lo que me motiva y me hace sentir vivo.


Lo bueno es que hace tiempo que no me sentía así. Algo ha cambiado con independencia de mi ubicación…

1 comentario:

  1. Cuando uno cambia de ubicación descubre otras formas de entender y de hacer. Cuesta encontrar el lugar que uno debe o puede ocupar, pero cuando se hace es tremendamente enriquecedor.

    ¡Nos vemos!

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